Evaluación de la agricultura climáticamente inteligente: un nuevo marco

FAO/Mutasim Billah

Evaluación de la agricultura climáticamente inteligente: un nuevo marco

7 min.

Un reciente debate electrónico en EvalForward me ha dado la oportunidad de presentar el Marco de evaluación de la agricultura climáticamente inteligente (CSA, por sus siglas en inglés) y la sostenibilidad de las explotaciones agrícolas (Marco de la CSA). Se trata de una herramienta de seguimiento y evaluación que estamos desarrollando en la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con financiación del Mecanismo flexible multiasociados de la FAO.

La discusión me ha permitido también conocer estrategias exitosas destinadas a crear un proceso significativo y útil para los agricultores e involucrarles en los ejercicios de seguimiento y evaluación. Pueden encontrar un resumen completo del debate electrónico aquí.

 

En este artículo, me gustaría compartir los antecedentes y fundamentos del Marco de la CSA con la comunidad EvalForward, así como proporcionar una visión general de la situación actual y los próximos pasos.

 

El enfoque de la CSA y su relevancia para la sostenibilidad agrícola

 

La CSA es un enfoque integrado para contribuir al desarrollo agrícola sostenible y la seguridad alimentaria en el contexto del cambio climático. Tiene tres objetivos principales:

 

  1. Aumentar de forma sostenible la productividad y los ingresos de los productores agrícolas.
  2. Reforzar la capacidad de las comunidades agrícolas para fomentar la resiliencia y adaptarse a los efectos del cambio climático.
  3. Reducir y/o eliminar —en la medida de lo posible— las emisiones de gases de efecto invernadero.

 

La CSA no recomienda un conjunto determinado de prácticas agrícolas “climáticamente inteligentes”. Su objetivo consiste en identificar combinaciones adecuadas de prácticas para un contexto concreto y propiciar un entorno que facilite su adopción. Se basa en los principios de la alimentación y la agricultura sostenibles, la intensificación sostenible, la agroecología y el uso eficiente de los recursos, y promueve el uso de enfoques integrados e integrales. Entre ellos, el enfoque territorial, la adaptación basada en las comunidades y los ecosistemas, la ordenación sostenible del suelo y la tierra, la ordenación integrada de las cuencas hidrográficas, el enfoque basado en el nexo entre agua, energía y alimentación o el enfoque de la cadena de valor alimentaria sostenible. Asimismo, evalúa el entorno propicio que generan factores como la gobernanza, las políticas, las preferencias de los consumidores, la educación y la investigación. El Libro de consulta sobre la agricultura climáticamente inteligente proporciona orientación sobre estos temas y muchos otros, incluidos enfoques que tienen en cuenta las cuestiones de género, la protección social, el empleo rural decente y la ordenación sostenible de la tierra, el agua, los recursos genéticos y la biodiversidad. Está claro que el concepto de CSA está estrechamente vinculado con los principios de sostenibilidad (agrícola) desde una perspectiva económica, medioambiental y social.

 

Evaluación de la sostenibilidad de las explotaciones agrícolas

 

El seguimiento y la evaluación son esenciales para valorar el éxito de las intervenciones en materia de CSA y nuestro progreso en relación con sus tres objetivos y la sostenibilidad en general. Se han propuesto muchos marcos para el seguimiento y la evaluación de la CSA a nivel nacional, comunitario, doméstico y de proyecto. Sin embargo, suelen ser complejos y dejan la elección de los indicadores y las mediciones en manos de los usuarios, impidiendo así la comparación entre los resultados de los diferentes proyectos. Además, los marcos existentes se centran principalmente en indicadores de productividad —más fáciles de cuantificar que los indicadores de adaptación y mitigación— y no suelen incluir aspectos sociales de la sostenibilidad. Por lo tanto, un marco de indicadores estandarizado que permita cierta flexibilidad para la adaptación al contexto local de las distintas intervenciones puede ser un elemento clave para la armonización de los marcos de seguimiento y evaluación de la CSA.

 

El Marco de evaluación de la CSA y la sostenibilidad de las explotaciones agrícolas que estamos desarrollando en la FAO presenta un conjunto estandarizado de 56 indicadores básicos que tienen como finalidad realizar un seguimiento de los avances en el cumplimiento de los tres objetivos de la CSA, así como de la sostenibilidad general a nivel de las explotaciones agrícolas. Los indicadores se desarrollaron a partir del indicador 2.4.1 de los ODS (proporción de la superficie agrícola en que se practica una agricultura productiva y sostenible) con el fin de reflejar la naturaleza multidimensional de la sostenibilidad, en particular sus aspectos económicos, medioambientales y sociales. Éstos se determinan mediante una encuesta agrícola sencilla que no requiere mediciones ni dispositivos específicos. Se puede realizar en papel o utilizando una tableta y una aplicación de encuestas digitales de libre acceso. Los indicadores y las preguntas de la encuesta se dirigen a un encuestado principal (por ejemplo, el/la cabeza de familia u otro miembro del hogar, según el contexto y las necesidades del proyecto), que responde a cuestiones relacionadas con la familia y la explotación agrícola en su conjunto. La encuesta es sencilla y, por lo tanto, sirve como elemento fundamental estándar para cualquier marco de seguimiento y evaluación de la CSA. Una de las principales ventajas de este enfoque estandarizado es la posibilidad de comparar resultados entre proyectos, comunidades y países, así como a lo largo del tiempo.

 

En este contexto, la evaluación de las intervenciones en materia de CSA y la sostenibilidad de las explotaciones agrícolas tiene dos funciones importantes. En primer lugar, permite evaluar los efectos —positivos o negativos— de dichas intervenciones en las explotaciones y los medios de vida de los agricultores, teniendo en cuenta todos los aspectos de la sostenibilidad. En segundo lugar, puede contribuir —desde la fase de recopilación de datos de referencia— a identificar posibles riesgos y obstáculos para la adopción de determinadas prácticas que podrían poner en peligro el éxito de las estrategias previstas en materia de CSA. Éstos pueden incluir un acceso inadecuado a la tierra, el agua y otros recursos productivos, un grado avanzado de degradación de la tierra o entornos de trabajo inseguros, entre otros. La evaluación puede identificar carencias y objetivos para mejorar la sostenibilidad general del sistema agrícola. Por ejemplo, animar a los agricultores a aplicar prácticas de mejora del suelo y conservación del agua, poner en marcha prácticas seguras para la manipulación de productos agroquímicos o mitigar los riesgos asociados a las actividades agrícolas.

 

El Marco de la CSA: avances más recientes y próximos pasos

 

El debate electrónico de EvalForward se celebró al mismo tiempo que la revisión por pares del Marco de la CSA y el manual de orientación anexo que nuestro equipo está elaborando. Basándonos en las aportaciones recibidas a lo largo del proceso, hemos revisado y actualizado en detalle el Marco, la encuesta agrícola y el manual de orientación. Mientras tanto, en colaboración con diferentes socios locales, hemos probado el Marco de la CSA en Bangladesh y Macedonia del Norte, a fin de ajustar algunos aspectos prácticos de la implementación y mejorar aún más el manual de orientación con comentarios de los equipos en los países, los encuestadores y los productores locales.

 

Pronto lanzaremos de manera oficial el Marco de la CSA y el material que lo acompaña. Compartiremos toda la información con los miembros de EvalForward. Siempre estamos buscando oportunidades para conectar con organizaciones y personas que trabajan en la CSA y la agricultura sostenible y colaborar con ellas. Si conoce alguna ocasión en este ámbito, necesita más información sobre el Marco de la CSA y/o le gustaría implementarlo en uno de sus proyectos, póngase en contacto con nosotros. Puede escribirnos un correo electrónico a: David.Colozza@fao.org y Reuben.Sessa@fao.org.