¿Cambiará la Covid-19 la forma de realizar las evaluaciones? 

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Evaluación en tiempos de la Covid-19 ¿Cambiará la Covid-19 la forma de realizar las evaluaciones? 

En la tercera y última parte de nuestra entrevista a líderes y responsables que participan actualmente en evaluaciones de desarrollo humanitario, les preguntamos cómo están evolucionando las prácticas de evaluación como consecuencia de la Covid-19, y qué oportunidades podría ofrecernos esta nueva situación (consulte aquí la primera parte y aquí la segunda). 

Dr. Robina Shaheenjefa Mundial del servicio de Seguimiento, Evaluación y AprendizajeAcción contra el Hambre, Reino Unido: La forma de realizar las evaluaciones seguirá cambiando dada la necesidad actual de mantener la distancia interpersonal. Tendremos que incorporar directrices de higiene y distanciamiento físico y requisitos de uso de equipos de protección personal para evaluadores y encuestados. Esto supone nuevas partidas presupuestarias y gastos que deberán autorizar los responsables de las evaluaciones. Tendrán que gestionar también las expectativas de lo que es viable y lo que no, y esto requiere una colaboración más estrecha con las oficinas en los países, así como con los proveedores de servicios de evaluación y los consultores. Corremos el riesgo de utilizar un doble rasero y adoptar normas diferentes para el personal de las evaluaciones internacionales y para los consultores y organismos nacionales de recopilación de datos en los países. Para evitar esta situación, los organismos que encargan las evaluaciones deben contar con protocolos claros que los proveedores de servicios de evaluación habrán de cumplir asumiendo la responsabilidad. 

La Covid-19 también nos brinda la oportunidad de dar mayor presencia local a la labor en materia de evaluación; dedicar mayores esfuerzos a identificar, aprovechar y -lo que es más importante- confiar en los conocimientos locales, en lugar de sustituirlos; y desarrollar asociaciones y relaciones a largo plazo basadas en la ventaja comparativa, en vez de relaciones de subcontratación. Al desarrollar más trabajo a nivel local, la huella de carbono también se podría reducir y el ahorro presupuestario en vuelos/dietas del personal internacional de evaluación podría rebajar el coste de las evaluaciones y/o destinarse a atender las necesidades de los equipos en los países. 

Muriel Visser, jefa de equipo para la evaluación de las contribuciones de los programas de alimentación escolar del PMA a los ODS: La experiencia acumulada sobre nuevas formas de trabajar y su nivel de efectividad se utilizará en los enfoques posteriores a la Covid-19. Confiamos en que las enseñanzas de estas modalidades de trabajo a distancia nos hagan reconsiderar si es verdaderamente necesario desplazarse en avión y participar de manera presencial en reuniones breves, que se pueden celebrar a través de medios alternativos.    

Gaby Duffy, Oficial superior de evaluación del PMA: En gran medida. Por ejemplo, estamos realizando consultas virtuales con las partes interesadas al final de la evaluación a modo de prueba, en lugar de realizar un taller presencial de aprendizaje en los países. Esta podría ser una nueva forma de trabajar -en particular para países en los que organizar un taller es complicado debido a la existencia de conflictos o restricciones a los visados, por citar algunos ejemplos- que resultaría -sin duda- más económica. Utilizar herramientas que recopilan datos a distancia no siempre es menos costoso, pero nos hace reflexionar sobre el enfoque que debemos adoptar para involucrar a las personas afectadas en el proceso de evaluación. Con estas herramientas podemos reunir un conjunto más amplio de datos para dar voz a personas y comunidades a las que no podemos acceder, incluso si los equipos pudieran desplazarse a sus países. 

Martine Van de Velde, jefa del equipo que evalúa el Plan estratégico del PMA para el Líbano: La calidad general del trabajo desarrollado en los países en materia de seguimiento y evaluación (SyE) cobra -si cabe- mayor importancia. Las oficinas en los países deben estar dotadas de recursos suficientes para vigilar, analizar y apoyar la capacidad de SyE de las contrapartes nacionales y los asociados cooperantes. Sería conveniente que los organismos de la ONU que trabajan con las mismas contrapartes adoptaran un enfoque común para recopilar y analizar datos: conseguir asignar recursos de forma más eficiente es uno de los beneficios de la programación conjunta. Otro aspecto importante es incorporar a expertos nacionales e internacionales en los equipos de evaluación desde el principio, en especial en aquellos lugares en los que haya barreras lingüísticas o dificultades para conectarse a Internet. Esta experiencia nos ha llevado también a consultar otras evaluaciones y obtener más información de ellas, y a ampliar las revisiones bibliográficas.  

Marie-Hélène Adrien, jefa de equipo de la evaluación de la Política del PMA en materia de Cooperación Sur-Sur y Cooperación triangular: La Covid-19 está demostrando que es posible recopilar una gran cantidad de datos fiables a distancia. Esto podría reducir el número de desplazamientos innecesarios. Nos dimos cuenta de que el personal superior nos presta más atención en las llamadas por Zoom que en las reuniones presenciales. Las evaluaciones pueden incorporar una proporción mayor de evaluadores nacionales, ya que los evaluadores internacionales no siempre son necesarios.