Transferencias monetarias en situaciones de crisis: por qué se necesitan más datos para ayudar a las mujeres y qué estamos haciendo al respecto

©WFP/Hugh Rutherford

Evaluación de impacto en el ámbito humanitario Transferencias monetarias en situaciones de crisis: por qué se necesitan más datos para ayudar a las mujeres y qué estamos haciendo al respecto

La creciente intensidad de las crisis humanitarias y conflictos en todo el mundo ha dado lugar al mayor número de personas desplazadas en la historia.

[1] Estos desastres tienen consecuencias particulares para mujeres y niñas, más propensas a sufrir violencia de género, asumir cargas adicionales de cuidados y trabajo o adoptar estrategias negativas de supervivencia como consecuencia.  Mientras tanto, las aportaciones de dinero en efectivo están ganando popularidad como opción preferente para la prestación de ayuda humanitaria.

Las transferencias monetarias han sido objeto de estudio desde que el programa mexicano Progresa y su diseño experimental de evaluación causaron sensación por primera vez a finales de la década de 1990.  Desde entonces, los datos se han ido recopilando casi con tanta rapidez como los programas de transferencias monetarias se han extendido a nivel mundial.  Cuando el Instituto de Desarrollo de Ultramar (ODI, por sus siglas en inglés) asumió la tarea de analizar los datos existentes, descubrió nada menos que 165 estudios rigurosos de 30 países y 56 programas diferentes de transferencias monetarias. 

Sin embargo, aunque existe una ingente cantidad de información sobre la utilización de las transferencias monetarias como parte de los sistemas de protección social o en contextos más estables, hay pocos datos sobre su uso en contextos humanitarios y frágiles y -menos aún- sobre los resultados relacionados con el género en estos entornos. La falta de datos es sorprendente. En el último análisis sistemático del dinero en efectivo en el ámbito humanitario, solamente una evaluación del impacto [2] -en particular sobre la programación del PMA- analizó un resultado relacionado con el género (violencia de género).

¿Por qué es importante comprender los efectos de las transferencias monetarias en los resultados relacionados con el género en entornos frágiles? He aquí tres razones:

  1. Las normas de género cambian continuamente durante las crisis. Las grandes perturbaciones -como conflictos o desastres- obligan a las personas a desplazarse y adaptarse por necesidad, modificando los papeles y expectativas de hombres y mujeres [3]. Para el PMA, ayudar a las mujeres a adaptarse a su nuevo contexto ofrece oportunidades importantes para promover la igualdad de género y su empoderamiento.
  2. La privación extrema causada por perturbaciones o crisis modifica las prioridades y supone una carga adicional de trabajo para las mujeres. Para sobrevivir en situaciones de crisis, las mujeres aceptan diferentes tipos de trabajo remunerado y no remunerado. En algunos contextos en los que las mujeres trabajaban tradicionalmente en el hogar, esto supone desafiar los estereotipos de género y gestionar el tiempo adicional que las ocupaciones laborales requieren. Kabeer hace referencia -abiertamente- a la situación de una mujer en Bangladesh en los siguientes términos: “Esta mujer podría acatar las normas de su comunidad y disfrutar de su aprobación, o podría alimentar a sus hijos”[4].    
  3. Las crisis humanitarias -y por tanto la ayuda humanitaria- son impredecibles.  Al estudiar la capacidad que tiene la programación de transferencias monetarias para transformar las cuestiones de género, tanto el momento en que se realizan dichos pagos como en el que se prevén y miden sus efectos tienen gran importancia. Estudios recientes sobre el dinero en efectivo realizados en Malawi y Bangladesh sugieren que las mejoras en algunos resultados en materia de empoderamiento de la mujer pueden generar un efecto rebote una vez concluidos los programas. La implementación -a menudo- a corto plazo de la ayuda humanitaria y la naturaleza impredecible de la financiación hacen que los datos sobre los momentos señalados sean aún más importantes en contextos de crisis. 

¿Qué estamos haciendo al respecto?

La Oficina de Evaluación (OEV) del PMA -junto con nuestros socios de la Evaluación del impacto en el desarrollo (DIME) del Banco Mundial- puso en marcha una “ventanilla” de evaluación del impacto de las transferencias de base monetaria y las cuestiones de género a fin de generar más datos sobre las aportaciones de dinero en efectivo y las cuestiones de género en contextos frágiles y humanitarios.  Estas “ventanillas” forman parte de la nueva estrategia de la OEV para gestionar y apoyar de forma centralizada las evaluaciones del impacto encargadas al PMA.  En los próximos tres a cinco años, recopilaremos -con nuestros colegas de las oficinas en los países de todo el mundo- más datos sobre la programación de transferencias monetarias, a fin de determinar qué es lo que funciona, por qué funciona y para quién.

Siga nuestros avances aquí.

Vea aquí nuestro vídeo de presentación de la Estrategia de Evaluación del Impacto del PMA.

[1] Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA). (2019). Panorama Global Humanitario. Disponible en: unocha.org/sites/unocha/files/GHO2019.pdf

[2] Hidrobo, M., Hoddinott, J., Peterman, A., Margolies, A., Moreira, V. (2014). Cash, food or vouchers? Evidence from a randomized experiment in northern Ecuador. Journal of Development Economics. 107: 144-156.

[3] O'Neil, T., Fleury, A., y Foresti, M. (2016). Women on the move: Migration, gender equality and the 2030 Agenda for Sustainable Development. Informe del ODI.

[4] Kabeer, N. (2015). Gender, poverty and inequality: a brief history of feminist contributions in the field of international development. Gender & Development. 23(2):189-205.  Cita de la página 192.