Re: ¿Cómo adaptamos nuestro enfoque de evaluación al impacto de la pandemia COVID-19?

Estimado Nick,

Gracias por su muy interesante post, y por compartir su experiencia en la lucha con este desafío. Deseo compartir un par de pensamientos, de mi papel como evaluador y como comisionado de evaluaciones.

A corto plazo, me pregunto el valor que las partes interesadas pueden dar a las evaluaciones realizadas a distancia y, a medio plazo, la amenaza que esto supone para la evaluación como profesión.

¿Cuál es el valor añadido de una evaluación que se realiza desde la distancia? En un par de evaluaciones en curso con grandes componentes de campo nos enfrentamos a algunas cuestiones cuya consecuencia no debemos subestimar, ya que podrían reducir la credibilidad de todo el ejercicio (incapacidad para observar los cambios de primera mano, confiar en el evaluador para seleccionar quién participa y quién no, limita a la triangulación con los beneficiarios y socios locales, etc.) y poner a nuestros equipos en peligro de ser desafiados en caso de que se les presenten hallazgos negativos o erróneos, si no inexactos.

Entonces, la evaluación como profesión: si estamos haciendo las cosas desde la distancia y sin triangulación creíble y participación ascendente, ¿qué nos hace diferentes de aquellos que hacen revisiones o auditoría de desempeño? Si abogamos por las evaluaciones a distancia, y los colegas/socios se dan cuenta de que estos se pueden hacer de manera barata y no rigurosa, podemos tener problemas en el futuro i) la venta de la evaluación como una herramienta distintiva y verdaderamente de aprendizaje, y ii) obtener provisiones/presupuestos de evaluación adecuados.

Vinculado a esto, el imperativo moral para los evaluadores de no hacer daño. En vista de todas las incógnitas que trae esta pandemia, es nuestro deber no poner en riesgo a más personas, ni a los evaluadores locales ni a los beneficiarios. Tratar de posponer las evaluaciones si es posible, al menos hasta que se haga más claro lo que podríamos hacer con seguridad en el campo y lo que no podemos, será simplemente una cosa justa y ética.

Saludos

Carlos