Cinco mitos sobre las evaluaciones de impacto en el ámbito humanitario

@WFP-Saikat Mojumder

Evaluación de impacto en el ámbito humanitario Cinco mitos sobre las evaluaciones de impacto en el ámbito humanitario

Las evaluaciones de impacto se realizan desde hace mucho tiempo, pero ¿se pueden utilizar en contextos humanitarios? A continuación, desmontamos cinco mitos habituales.

  1. Los contextos humanitarios son demasiado complejos para las evaluaciones de impacto

    En efecto, realizar una evaluación de impacto en entornos afectados por crisis y conflictos resulta especialmente complicado, pero puede hacerse. El informe Impactos de las intervenciones del Programa Mundial de Alimentos para tratar la malnutrición en el Níger (Impacts of the World Food Programme’s interventions to treat malnutrition in Niger) determinó que los niños que recibieron al vez alimentos para la creación de activos (FFA, por sus siglas en inglés) y tratamiento y asistencia en materia de prevención, tenían un 20 por ciento menos de probabilidad de padecer malnutrición aguda moderada (MAM) que aquéllos que no recibieron asistencia. La evaluación de impacto del Programa de Solidaridad Nacional de Afganistán -realizada por el Banco Mundial y el PMA como asociado en la ejecución- es otro buen ejemplo. En contextos de inseguridad, el PMA recurre habitualmente a comités comunitarios para ayudar a distribuir los alimentos. La evaluación de impacto en Afganistán planteaba una buena pregunta: ¿quiénes deben formar parte de los comités para distribuir los alimentos entre los más necesitados de manera más equitativa? Comprobar este aspecto relacionado con la implementación ayuda al PMA a determinar cuál es la mejor manera de utilizar las instituciones comunitarias para distribuir la ayuda en momentos de gran inseguridad.

    El PMA acaba de presentar su primera Estrategia de Evaluación de Impacto, un gran paso para mejorar la forma en la que la organización genera y utiliza los datos. La estrategia aboga por realizar evaluaciones de impacto que permitan reaccionar rápidamente a contextos cambiantes y que aprovechen las mejores herramientas y tecnologías para abordar los desafíos característicos del ámbito humanitario. 

  2. La ayuda humanitaria es demasiado impredecible para una evaluación de impacto

    Es cierto que la asistencia humanitaria debe desplegarse –habitualmente- de manera rápida y repentina. Es por ello que estamos invirtiendo en lo que Paul Christian -de la unidad de Evaluación de Impacto en el Desarrollo (DIME) del Banco Mundial- denomina “el valor de estar ahí”. Su investigación sobre el impacto del ciclón Phailin en Odisha (India) así lo demuestra. Dado que la DIME ya estaba ayudando al país a generar datos de su programa, ya disponía de información valiosa antes de verse azotado por la tormenta. La evaluación resultante concluye que las mujeres padecieron la mayor parte de los efectos negativos del ciclón, pero que el programa de medios de vida rurales contribuyó a mitigar algunas de las reducciones en el consumo que padecieron.

    La Estrategia de Evaluación de Impacto del PMA reconoce el valor de estar ahí. Con el apoyo del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania, estamos desarrollando una base de datos en el Sahel, recopilando información con frecuencia e incorporándola a un conjunto de datos de dominio público. El PMA y nuestros socios pueden utilizar dicha información para generar evidencias sobre las intervenciones en una zona en la que las perturbaciones climáticas y económicas están obligando a la población a migrar, dificultando con ello la recopilación de datos. ¿Desea estar informado de nuestros avances (o proporcionar sus propios datos al ecosistema)? Háganoslo saber escribiendo sus comentarios en el siguiente recuadro.

  3. No son éticas

    ¡No las realizaríamos si no fueran éticas! La clave para que una evaluación de impacto sea ética es encontrar oportunidades en las que se puedan aplicar metodologías rigurosas que permitan dar respuesta a preguntas relevantes. En el PMA, esto suele suceder en los siguientes casos:

    • Cuando un país está probando algo novedoso o en un contexto nuevo.  En ocasiones, una intervención es novedosa y debe probarse antes de ampliarla o reproducirla en un contexto diferente. Esto supone una oportunidad excelente para aprender: la evaluación de impacto puede ayudarnos a responder preguntas para garantizarnos que no cometemos ningún error cuando el país está listo para la plena implementación.
    • Cuando queremos probar diferentes maneras de ayudar (y no sabemos cuál es mejor)  una evaluación de impacto no siempre necesita un grupo de control puro (es decir, sin ninguna asistencia del PMA). En ocasiones queremos comparar diferentes maneras de lograr los mismos resultados. En este caso, la oficina en el país proporciona asistencia a todos aquéllos que la necesitan (¡por supuesto!) y varía el estilo de implementación para determinar qué enfoque funciona mejor. Esto también puede ayudar al PMA a comprender las estrategias más rentables.
    • Dado que el PMA trabaja en todo el ámbito humanitario y del desarrollo, un mayor número de personas en un país podrían beneficiarse de las intervenciones que cuentan con el apoyo del PMA, pero este organismo suele iniciar sus actividades con recursos limitados.  Nuestras oficinas en los países no siempre disponen -en los inicios- de todos los recursos financieros y humanos necesarios para proporcionar asistencia a toda la población. Cuando al comienzo una oficina en un país sólo puede ayudar a un número limitado de beneficiarios, pensamos en formas de prestar asistencia de manera que podamos comparar los resultados con los que aún no ha logrado el programa, y mejorar así las estrategias de selección de beneficiarios.

  4. Son demasiado costosas

    Intente no ener las respuestas. Recuerde: la evaluación de impacto nos permite probar qué tipo de cambios podemos realizar en los programas para que sean más efectivos. Estas mejoras son aún más importantes cuando la asistencia puede salvar vidas. Es importante recordar que el déficit de financiación para satisfacer todas las necesidades humanitarias ronda el 50%.

    Además, la Estrategia de Evaluación de Impacto aboga por usar las nuevas tecnologías para recopilar información en zonas de difícil acceso con objeto de garantizar la obtención de datos de calidad con recursos limitados. No olvidemos que el PMA ya recopila gran cantidad de información sobre el terreno como parte de sus actividades rutinarias de seguimiento. A medida que fortalecemos la capacidad con nuestros colegas en las oficinas en los países, estudiaremos la manera de asegurar que estos datos de seguimiento sean adecuados para múltiples propósitos -incluidas las evaluaciones de impacto- a fin de sacar el mayor partido posible a la información.

  5. Ya sabemos qué es lo que funciona

    Claro, en el sentido más básico: la comida es la única solución al hambre extrema. Pero el PMA -y muchas otras organizaciones humanitarias- están haciendo algo más que dar dádivas. Nos preocupan las transiciones sostenibles, promover la igualdad de género, ayudar a las comunidades a reaccionar ante las perturbaciones y adaptarse a un clima cambiante, por mencionar algunas cuestiones. De hecho, nuestra Estrategia de Evaluación de Impacto identifica aquellas zonas en las que los colegas del PMA consideran muy prioritario recopilar datos, y utiliza “ventanas” de evaluaciones de impacto que analizan cuestiones similares en diferentes contextos para generar un conjunto de datos objetivos que permiten determinar qué factores contribuyen a un mejor funcionamiento de la ayuda humanitaria, cuáles son las razones para ello y qué beneficiarios se ven más favorecidos. Las primeras ventanas están relacionadas con las transferencias monetarias y las cuestiones de género, y con el cambio climático y la resiliencia.

    ¿Quiere saber más? Consulte aquí nuestra nueva Estrategia de Evaluación de Impacto, o póngase en contacto con nosotros utilizando el siguiente recuadro.